Cinco planes estrella en Tenerife

Cada año, millones de personas eligen Tenerife para pasar unas merecidas vacaciones. Y no pueden estar equivocados. Quienes eligen esta isla canaria como destino lo hacen atraídos por su clima ideal los 365 días del año, una naturaleza inigualable y un patrimonio artístico y gastronómico de alto nivel. Hoy le proponemos cinco planes para descubrir algunos de los lugares más mágicos de Tenerife.
Subida al Teide en teleférico
Tenerife cuenta con algunos de los paisajes volcánicos más impresionantes del planeta. Y el Teide se lleva la palma. Sin embargo, el astronauta estadounidense Neil Armstrong dijo cuando visitó la isla de Tenerife que en los alrededores del volcán Teide, a 3.718 metros de altura, es donde vio los paisajes más parecidos a los que encontró en su viaje a la Luna. La mejor forma de llegar a la cima del Teide es tomar el teleférico que sube hasta los 3.550 metros de altura. Recomendamos reservar con antelación, ya que se trata de una actividad muy popular.
Valle de La Orotava y Cañadas del Teide
El Valle de La Orotava es quizá el más frondoso y espectacular de la isla. Alberga localidades turísticas como El Puerto de la Cruz, Los Realejos y la propia Orotava. Una serpenteante carretera atraviesa el valle hasta el entorno volcánico de las Cañadas del Teide. A lo largo del camino encontraremos verdes paisajes repletos de pinos canarios y otras zonas de laurisilva, una especie de selva característica de las Islas Canarias. Y en la zona costera podremos disfrutar de algunas de las playas salvajes más impresionantes de toda la isla y de numerosos guachinches, casas de comidas y vinos típicos donde degustar la deliciosa gastronomía tinerfeña.
San Cristóbal de la Laguna
La ciudad de San Cristóbal de La Laguna es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y éste es un merecido reconocimiento. Las Islas Canarias fueron lugar de paso de las expediciones españolas en sus rutas hacia el continente americano. Fruto de este trasiego de personas y mercancías de ambos lados del océano Atlántico, surgieron en el nuevo continente pueblos inspirados en Canarias, y los municipios del archipiélago adoptaron los productos, las plantas y la forma de construir de los colonos que llegaron a América. El mejor ejemplo de ello es La Laguna, con sus calles rectangulares y sus típicas casas de colores. Además, la ciudad está conectada con la capital de Tenerife, Santa Cruz, por un moderno tranvía.
El mejor lugar para ver las estrellas
El Observatorio Astronómico del Teide o de Izaña es uno de los mejores del mundo. La privilegiada situación de la isla, en medio del Atlántico y a medio camino entre África, Europa y América, hace de Tenerife un lugar ideal para la observación astronómica, gracias a su ubicación, la ausencia de contaminación lumínica y la altura del Teide. Es, sin duda, otro de los grandes espectáculos naturales de esta afortunada isla. Recomendamos una visita guiada al observatorio, y para los más aventureros, se puede reservar una noche en el albergue del Teide, pernoctar y luego realizar una excursión nocturna para observar las estrellas. Aunque hay que decir que cualquier lugar de esta isla canaria es muy bueno para observar las estrellas al anochecer.
Los mayores acantilados de Europa
Hay quien piensa que los mayores acantilados de Europa se encuentran al oeste de la isla de Irlanda. La verdad es que es en la isla de Tenerife donde se encuentra el privilegio de tener los más grandes. Tenerife está llena de altas y escarpadas laderas, debido a la gran altura que se alcanza desde el nivel del mar. Esta compleja orografía ha dado lugar a numerosos caprichos geológicos, como los Acantilados de Los Gigantes, que ostentan el título de acantilados más altos de Europa. Un motivo más para visitar la isla y contemplar estos gigantes de roca desde la playa.
Como consecuencia de la configuración de la isla, creada a raíz de sucesivas explosiones y erupciones volcánicas, Tenerife cuenta también con numerosos barrancos. Destacamos el de Masca, uno de los más impresionantes no sólo de la isla, sino de todo el mundo. Se encuentra en la zona oeste, en el Parque de Teno. Es muy recomendable acercarse al pueblo de Masca para tomar la ruta de senderismo que cruza el barranco hasta el mar. Allí se puede deshacer el camino, teniendo en cuenta que ahora es cuesta arriba y puede resultar muy duro, o subir a un barco que une la playa con el puerto situado junto a los Gigantes y así tener una impresionante vista desde el mar de los acantilados más impresionantes de todo el continente europeo.